MÓDULO II.
CASO 2: VICTIMIZACIÓN TIPO ACTIVO
a)
Descripción del problema y situación de la
clase y sus protagonistas.
El 3 de enero de 2016 se realiza
un informe a un grupo de 28 alumn@s de una media de 11 años de edad en el que
el 54% son chicas. Después de realizar un test de autoevaluación se obtienen
resultados relacionados con el ambiente grupal donde se recoge que la mayoría del
alumnado se siente muy bien dentro del grupo-clase. Existen gran cantidad de
amigos en el grupo existiendo algunos conflictos puntuales con una tranquilidad
y orden generalizado, detallándolo como un lugar de fácil estudio.
En las respuestas recogidas, se
detectan y destacan 4 alumnos sobre los que los compañeros reseñan ser amables,
respetuosos y que ayudan a los demás (alumno 12, 19, 1 y 4).
Además se recoge que una alumna,
la alumna 24, tiene riesgo de bullying habiendo sido testigos de esto al menos
20 de los 28 alumnos. Además esta alumna ofrece un autoinforme de su propia situación.
Existe el alumno 8, que podría ser
acosado según dos testigos del grupo, pero él no ha dicho nada. Y un tercer
alumno, el número 10, que tiene autoinforme y un único testigo apoyando el posible
riesgo de bullying.
Dados los altos resultados hacia
la alumna 24, se realiza un heteroinforme sobre el maltrato dirigido a dicha
alumna, realizando la encuesta a los 20 testigos que contestaron apoyando esta hipótesis.
Los resultados recogen que la víctima
ha sido agredida alguna vez de forma física, bastantes veces la han insultado o
intimidado, la aíslan y rechazan. Sin embargo, la alumna 24 responde a todo
esto diciendo que ha ocurrido muchas veces, no solo alguna vez.
Los testigos admiten que a la víctima
le gusta llamar la atención, discute bastante, tiene pocos amigos, es una
persona bastante diferente y muy intranquila, contesta de forma agresiva y no
es nada tímida.
Ella sin embargo, no entiende el
porqué ocurre esto y señala que además el problema también sucede con alumnos
de otras clases.
b)
Propuesta de intervención educativa
Primero debemos tener claro que
es una intervención. La intervención es el elemento nuclear de todo proceso de
enseñanza-aprendizaje. Parte de una evaluación previa a la que sigue un
entrenamiento estratégico que finaliza con una evaluación final, útil para
contrastar la eficacia de todo el proceso desarrollado.
Lo primero que hacemos es recoger
la información por medio de la recopilación de información recogida por
plantillas confeccionadas además de diversos recursos en torno al tema. Así formaremos
un conjunto de fichas con información para poder elaborar esta propuesta.
Como tutores, y teniendo en
cuenta toda la información, podemos decir que se trata de un acoso de victimización
de tipo activo ya que la alumna 24 llama
la atención, no es tímida y responde de manera agresiva cuando es molestada por
sus compañeros.
Primero realizaremos una entrevista
con la alumna y el entorno y después realizaremos una intervención con los
acosadores. Informaremos de todo lo recabado tanto al equipo directivo como a
las familias de los implicados.
La metodología será activa y
creativa, de forma que ayude al alumnado a desarrollar una conducta prosocial.
Comenzaríamos trabajando con la
alumna acosada proporcionándole técnicas de autocontrol y actividades que fomenten
las habilidades sociales y pasaremos a emplear estrategias para la ayuda entre
iguales. También hemos de tener en cuenta a los alumnos que más ayudan a los demás,
más respetuosos y amables, y en ellos nos podremos apoyar para que la alumna se
sienta más arropada y en buena compañía.
Se trabajarían estrategias:
- De aproximación a la realidad como dramatizaciones
- Estrategias de descubrimiento: ilustraciones, vídeos, imágenes con que se puedan identificar en situaciones de acoso escolar…
- Estrategias de problematización: exponer problemas reales por medio de historias y role-playing donde el alumnado tendrá que consensuar soluciones.
- Estrategias de trabajo colaborativo para trabajar así la conducta prosocial y desarrollo de la empatía.
- Programas de identificación de sentimientos y emociones. Primero se analizan las emociones que existen en el aula, recordar que no hay emociones positivas y negativas, sino que todas tienen su función. Se puede trabajar con el cuento Emocionario.
Una vez trabajadas las estrategias
en el aula y para que todo sea efectivo, se llevará a cabo un seguimiento de la
intervención de forma periódica e informes de actuación.
Nos entrevistaremos
quincenalmente con la acosada, los acosadores y los alumnos-ayuda y repetiremos los sociogramas pasados unos dos
meses del inicio de nuestra estrategia de intervención.
De esta manera, si los incidentes
persisten, estaremos a tiempo de cambiar el protocolo, estrategias y pautas de actuación
y atajarlo lo antes posible.
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