lunes, 21 de noviembre de 2016

MÓDULO II. CASO 2. VICTIMIZACIÓN TIPO ACTIVO

MÓDULO II. CASO 2: VICTIMIZACIÓN TIPO ACTIVO

a)      Descripción del problema y situación de la clase y sus protagonistas.

El 3 de enero de 2016 se realiza un informe a un grupo de 28 alumn@s de una media de 11 años de edad en el que el 54% son chicas. Después de realizar un test de autoevaluación se obtienen resultados relacionados con el ambiente grupal donde se recoge que la mayoría del alumnado se siente muy bien dentro del grupo-clase. Existen gran cantidad de amigos en el grupo existiendo algunos conflictos puntuales con una tranquilidad y orden generalizado, detallándolo como un lugar de fácil estudio.
En las respuestas recogidas, se detectan y destacan 4 alumnos sobre los que los compañeros reseñan ser amables, respetuosos y que ayudan a los demás (alumno 12, 19, 1 y 4).

Además se recoge que una alumna, la alumna 24, tiene riesgo de bullying habiendo sido testigos de esto al menos 20 de los 28 alumnos. Además esta alumna ofrece un autoinforme de su propia situación.

Existe el alumno 8, que podría ser acosado según dos testigos del grupo, pero él no ha dicho nada. Y un tercer alumno, el número 10, que tiene autoinforme y un único testigo apoyando el posible riesgo de bullying.

Dados los altos resultados hacia la alumna 24, se realiza un heteroinforme sobre el maltrato dirigido a dicha alumna, realizando la encuesta a los 20 testigos que contestaron apoyando esta hipótesis.
Los resultados recogen que la víctima ha sido agredida alguna vez de forma física, bastantes veces la han insultado o intimidado, la aíslan y rechazan. Sin embargo, la alumna 24 responde a todo esto diciendo que ha ocurrido muchas veces, no solo alguna vez.

Los testigos admiten que a la víctima le gusta llamar la atención, discute bastante, tiene pocos amigos, es una persona bastante diferente y muy intranquila, contesta de forma agresiva y no es nada tímida.
Ella sin embargo, no entiende el porqué ocurre esto y señala que además el problema también sucede con alumnos de otras clases.

b)   Propuesta de intervención educativa

Primero debemos tener claro que es una intervención. La intervención es el elemento nuclear de todo proceso de enseñanza-aprendizaje. Parte de una evaluación previa a la que sigue un entrenamiento estratégico que finaliza con una evaluación final, útil para contrastar la eficacia de todo el proceso desarrollado.

Lo primero que hacemos es recoger la información por medio de la recopilación de información recogida por plantillas confeccionadas además de diversos recursos en torno al tema. Así formaremos un conjunto de fichas con información para poder elaborar esta propuesta.

Como tutores, y teniendo en cuenta toda la información, podemos decir que se trata de un acoso de victimización  de tipo activo ya que la alumna 24 llama la atención, no es tímida y responde de manera agresiva cuando es molestada por sus compañeros.
Primero realizaremos una entrevista con la alumna y el entorno y después realizaremos una intervención con los acosadores. Informaremos de todo lo recabado tanto al equipo directivo como a las familias de los implicados.

La metodología será activa y creativa, de forma que ayude al alumnado a desarrollar una conducta prosocial.

Comenzaríamos trabajando con la alumna acosada proporcionándole técnicas de autocontrol y actividades que fomenten las habilidades sociales y pasaremos a emplear estrategias para la ayuda entre iguales. También hemos de tener en cuenta a los alumnos que más ayudan a los demás, más respetuosos y amables, y en ellos nos podremos apoyar para que la alumna se sienta más arropada y en buena compañía.

Se trabajarían estrategias:

  • De aproximación a la realidad como dramatizaciones
  • Estrategias de descubrimiento: ilustraciones, vídeos, imágenes con que se puedan identificar en situaciones de acoso escolar…
  • Estrategias de problematización: exponer problemas reales por medio de historias y role-playing donde el alumnado tendrá que consensuar soluciones.
  • Estrategias de trabajo colaborativo para trabajar así la conducta prosocial y desarrollo de la empatía.
  • Programas de identificación de sentimientos y emociones. Primero se analizan las emociones que existen en el aula, recordar que no hay emociones positivas y negativas, sino que todas tienen su función. Se puede trabajar con el cuento Emocionario.



Una vez trabajadas las estrategias en el aula y para que todo sea efectivo, se llevará a cabo un seguimiento de la intervención de forma periódica e informes de actuación.
Nos entrevistaremos quincenalmente con la acosada, los acosadores y los alumnos-ayuda  y repetiremos los sociogramas pasados unos dos meses del inicio de nuestra estrategia de intervención.



De esta manera, si los incidentes persisten, estaremos a tiempo de cambiar el protocolo, estrategias y pautas de actuación y atajarlo lo antes posible.

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